miércoles, 8 de marzo de 2017

Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura.

Artículo de prensa firmado por el señor Abdelmajid Idrissi, aparecido el 08 de marzo 2017 en el semanario Achamal relativo a la Asamblea General Constitutiva de la Asociación Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura.

Escudo heráldico de Tetuán.



No he encontrado datos sobre su aparición pese a constar en publicaciones oficiales del Gobierno Civil, Ayuntamiento… de la Provincia de Tetuán.
Su simbolismo:
Las hojas de olivo que simbolizan la pertenencia mediterránea con ocho aceitunas que simbolizan la presencia de las provincias andaluzas.
Todo ello envolviendo la ciudad y cobijándola junto con la “Blanca Paloma” de la paz que, cuida Tetuán y la  protege desde las alturas. También nos recuerda lo que dijo el poeta Mfeddal Afailal describiendo Tetuán como “una blanca paloma entre las ciudades”
Los dos ramos de olivo están unidos por una cinta en la que va inscrito un versículo del Corán que insta a trabajar y cuya traducción aproximada podría ser “Trabajad y Dios verá vuestro trabajo”.
El centro del escudo está dividido en tres partes con dos alusiones cada una:
Los fondos de arriba representan los colores nacionales de Marruecos, el rojo y el verde, mientras que el fondo de la parte baja representa el cielo mediterráneo.
Las alusiones simbolizan:
La granada delata Tetuán como consecuencia del establecimiento de granadinos para volverla a fundar y edificar.
La manzana representa el año en el que se fundó la ciudad, 888 de la Heyira, calendario musulmán, y que se llamó, también, “año de la manzana”.
La torre de abajo representa la fortaleza de la ciudad para defenderse, siempre que hace falta.
Todo el escudo está sobre un fondo blanco... el de la bondad y de los valores humanos.
Queda abierto todo el espacio para más aportaciones.

                                                             Ahmed Mohamed Mgara.

martes, 28 de febrero de 2017


Fundadores de la Asociación “Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura” por orden alfabético.



Abdelkhalak Elfassi Elhalfaoui, Abdelmajid Idrissi, Abdennour Elkachtoul, Ahmed Boulaich Wassim, Ahmed Mgara, Anas Lehssissen, 
Anas Sordo, Ayraj Fatima, Aziz Bennouna, Badia Lachiri, Bouabid Bouzaid, Faiza Rebahi, Khadija Bouzekri, Khadija Mghara, Amina Mghara, Lahcen ouelali,  Laila Rebahi, Mohamed Afailal, Mohamed Ajerti, Mohamed Charia, Mohamed Imrani, Mohamed Laghmich,
 Mohamed Said El Ahrach, Naima Ben
 Ayad, Nouria Bouhlal, Otman Dahbi, 
Ahmed Hajjaj, Rachid Maimouni, Reda
 Bennouna, Wafa Badaoui, 



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sábado, 25 de febrero de 2017

Se funda en Tetuán la Asociación "Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura"



Se funda en Tetuán la Asociación "Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura"


La tarde del viernes 24 de febrero del 2017 se celebró en la Escuela de Artes y Oficios Tradicionales de Tetuán – Dara Sanaa- la asamblea constitutiva de la Asociación "Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura" en presencia de representantes de la sociedad civil, ONGs de la ciudad y de las Autoridades.
La asamblea comenzó a las 16h 30´ y duró hora y media, durante la cual se leyeron los Estatutos y se discutieron para llegar a la forma final.
Posteriormente, se anunciaron los nombres de los candidatos para formar el Comité Directivo que quedó constituido de la manera siguiente para los próximos tres años:



Presidente: Ahmed Mgara.
Vice Presidenta: Laila Rebahi.
Secretario General: Reda Bennouna.
Vice Secretaria: Nouria Bouhlal.
Tesorero: Aziz Bennouna.
Vice Tesorera: Khadija Mghara.
Consejera: Amina Mghara.
La Fundación pretende fortalecer la Biblioteca, Hemeroteca, Fototeca y Archivos ya existentes en un local independiente y facilitar más aún el acceso a las piezas existentes para los estudiantes, inverstigadores, historiadores e interesados en general.

Como colofón, se procedió a la proyección de retratos de diferentes personajes de Tetuán, hombres y mujeres de diferentes nacionalidades y religiones que dejaron huellas en la ciudad.

viernes, 20 de enero de 2017

Centro Mohamed VI para el Diálogo de Civilizaciones. Coquimbo- Chile

Centro Mohamed VI para el Diálogo de Civilizaciones.
Coquimbo- Chile


En la Biblioteca Mgara Rebahi se recibió una colección bibliográfica de ediciones del Centro Mohamed VI Para el Diálogo de Civilizaciones de la ciudad de Coquimbo –Chile, por amabilidad de los señores Abdelkader Chaoui y Ahmed Belaid, a quienes agradezco la gesta hacia esta biblioteca, de la que soy Conservador.


Resultado de imagen de banderas de Marruecos y Chile


La remesa consta de las siguientes obras en español:
“Diálogo y Civilización”, Actas del Primer Encuentro Internacional de Diálogo de Civilizaciones.
“Diálogo y Cultura”, Actas del Segundo Encuentro Internacional de Diálogo de Civilizaciones.
“Diálogo e Historia” ”, Actas del Tercer Encuentro Internacional de Diálogo de Civilizaciones.
 “Diálogo y Derechos Culturales”, Actas del Cuarto Encuentro Internacional de Diálogo de Civilizaciones.
“Diálogo y Diversidad”, Actas del Quinto Encuentro Internacional de Diálogo de Civilizaciones.
“Los pueblos originarios de Chile”, de Anna Vandini Santunioni.
“Alianza de Civilizaciones”, Plan de Acción Nacional (Marruecos).
“Marruecos en la Literatura Latinoamericana”, de Sergio Macías.
“La Mujer en Marruecos”, Varios.
“En Marruecos”, de Pablo E Nieto.
“Sáhara Marroquí, Maniqueísmo y manipulación”, de Jamal Eddine Mechbal.
“La Flautista Azul” de Ahmed Bouzfour, traducción de Hassan Boutakka.
“Porteadora del cuerpo”, de Imane El Khattabi, traducido por Abdellatif Zennan.
“Al borde de una vida fugitiva”, de Fatima Zahra Bennis, traducido por Rajaa Dakir y Nadia Baline.
“Versos Marruecos”, de Ahmed Mohamed Mgara.

También se recibieron las siguientes obras en árabe:
"النجمة المرموقة ءانغريد" ماريا ءانغريد هويت روخاس (ترجمة أحمد الكمون و تقديم أحمد أيت بلعيد).
"مختارات من الشعر الشيلي" من ءاعداد و تنسيق أحمد أيت بلعيد.
"مكان في العالم, الشيلي بعيون مغربية" من ءاعداد و تنسيق أحمد أيت بلعيد ".
"مكان في العالم, المغرب بعيون شيلية"  تنسيق و مراجعة أحمد أيت بلعيد.
"شعرية الرواية المغربية, النقد الادبي و الرواية" ترجمة سناء الشعيري.
"غابرييلا ميسترال, حياة في بداية اليأس" ءاعداد و ترجمة ءادريس ولد الحاج.

lunes, 16 de enero de 2017

Réquiem en Tetuán, de Ahmed Mgara.


Del Dersa a las Alpujarras.

Fue cierta noche, cuando Tetuán se disponía a despedirse de su negrura y el día empezaba a asomar su estatura desde la alborada que anunciaba su llegada.
Mi mirada, fija en el Monte Dersa que tenía enfrente, sobrevolaba los destellos que se fragmentaban de la neblina que serpenteaba por encima del Mhannesh como telaraña de desvanes en decadencia, y el frescor de la noche emprendía caminos desahuciados hacia la infinidad de la mar que en Río Martín se perdía entre el dulce bailar de las tiernas aguas y la chispeante mocedad de las estrellas, casi apagadas.

Entre suspiro y susurro mi silencio se desvanecía.
Herida tenía el alma y, perdida en la lava de mis entrañas, mi prosa alzaba su mutismo en recuerdo de tiempos que nunca habrían de volver por las huertas del edén andalusí que en frente yo admiraba.
Mi visión se ahondaba en algunas desperdigadas nubes que, sin mirar hacia atrás, encaminaban los aires que hacia Granada las han de llevar, casi en silencio, procurando pasar desapercibidas y no ser vistas.
Ellas también tenían sus sueños desparramados: ir al Darro y derramar su bondad crepuscular sobre la ternura del río que lleva la gracia de la Alhambra como espuma entre sus bailes de charanga y los lamentos de una Petenera nunca bailada.
Yo seguía allí, tras mi ventana de cristal y mirando el tiempo pasar sin poder remediar el vuelo de las eras hacia recuerdos lejanos que nada tenían que ver con aquel presente que ahogaba toda Tetuán en la hoguera del olvido y en la ceguera del recuerdo.
Sabía que Tetuán, la novia enviudada antes de ser esposada, iba a despertar de su letargo nocturno para embarcar en la frente de sus sudores en un nuevo día que no la iba a dar absolutamente nada nuevo para sus huecas alforjas.

Sabía que Tetuán volvería a emerger de su noche trágica para fundirse en las llamas de su día… y llegó el nuevo despertar sin traerle nada a esa novia aromada que desde el Gorguez se vislumbraba como la doncella más engalanada entre las mozas más deseadas.
 Acurrucada y dispersa sobre el pinar de su capa alada, Tetuán se puso a cantar mientras la lluvia empezaba a llorar perlas ensangrentadas, por ella y por sus penas más lejanas.
El sol ya tenía sus rayos casi presentes. Desde la mar chispeaban las luces más tempranas y, empezaba a nacer el nuevo día, lleno de ilusión y esperanzas vanas para la novia de Yebala, la perla mediterránea que se quebró de una rama de Granada para caer en la sacra tumba de los arrayanes y de la albahaca.
Junto a la vieja muralla de la ciudad andalusí se vislumbraba, ya, el serpentín de los gorriones que cubría, con sus sombras, la cal blanca de las viejas moradas de los caballeros andalusíes que se recrearon reconstruyendo Tetuán inspirados en sus Alpujarras y en sus sierras más cautivadoras. El Dersa, coronado por la Alcazaba, se engalanaba de luz y de esperanza.
Los andalusíes, en Tetuán crearon una nueva morada para exhalar su nostalgia y su edén perdido entre jolgorios y algarabías desmesuradas. La adornaron con aromáticas plantas y lúcidas esperanzas.
En Tetuán dejaron verter su inspiración y sus artes más natas. Los gallardos andalusíes creían que el cielo les iba a dar lo que en su Ándalus habían dejado por renuncias innecesarias y construyeron, para la eternidad, un sueño que tenían enterrado en Granada y en su vega profanada.
Tetuán, ramillete de llantos y de duelos seculares que no le dan tregua al dolor y a la pena, cuna de la desesperanza y de las largas esperas, descansa estirada sobre el pecho ardiente del Dersa como ninfa desamparada. Vestida de blanco y envuelta de mugrientos verdores que los pinos oxidados incrustan en su manto de harapos.

Llantos la envuelven en la madrugada. Espíritus, benignos y malos, merodean las sombras que aún se vislumbran entre el salto que dan entre la oscuridad de la noche y el claro, poco claro, del día que se aproxima sobre la grupa del calendario. Se mueve mi Tetuán con los saltos gatunos revolviéndose bajo su arrugada sábana de blanco y ensangrentado tejido encalado con almidones de siglos atrás, y yo, tras el rocío del cristal, me tengo que apresurar para despertar y gozar con el albor de ese nuevo día que a Tetuán tampoco le va a traer nada que esté por desear.
Tetuán, un día más, vuelve a sentirse aire sobre el quejido de la tierra llenando sus aljibes de rumorosa poesía y de extensas rimas en su versátil poesía.

La tierra del amor, con sus nubes del norte, acaricia las alas blancas de la blanca paloma que desde el Feddán llevará al Albaicín, como cada mañana, arrayanes y agua de azahar.

Del libro "Réquiem en Tetuán", de Ahmed Mgara. Tetuán, 2014.
Fotos de Ahmed Mgara.

sábado, 14 de enero de 2017

Larbi Benbarek, de Tata a la fama.


Larbi Benbarek, de Tata a la fama.
del libro "Embajadores de excepción" de Ahmed Mgara
Editado por Peña REMATE en Tetuán en 2012

Otro nombre estelar en el deporte marroquí en España fue la “Perla Negra” del fútbol mundial, antes de coronarse Pelé como rey del fútbol.
Fue un carpintero casablanques que nació el 16 de junio de1914, (aunque hay varias fuentes que aseguran que nació en 1917 o 1919 en Tata y no en Casablanca) es hijo de otro carpintero venido a Casablanca desde Tata en busca de mejor vida.
A temprana edad, fue huérfano y vivía en la barriada de Cuba, lo que le permitió pasar mucho tiempo practicando el fútbol en la calle (donde se ubica actualmente la Mezquita Hassan II), jugar en equipos de barriadas, F.C. Al Watan de 1928 hasta 1930, hasta incorporarse en 1934 al equipo Idéal Club, de 2° División, con el que consigue clasificarse tercero del campeonato. Consigue, también, clasificarse con su equipo en 1935 a la final de la Copa que perdería con el Racing Club, final tras la cual ficharía por el U.S.M. (Union Sportif Marocaine). En 1937 fue seleccionado para jugar en Casablanca con la Selección Nacional Marroquí contra el segundo equipo de Francia, perdiendo Marruecos por 2 dianas a 4. Aquella temporada gana el campeonato nacional con el U.S.M., lo que le permite jugar la final de la Copa Steeg, que era el campeonato del norte de África de Clubes campeones de liga. Fue ante el campeón de Argelia y se perdió por 1 a 3. Era el 12 de junio de 1938.
Por la increíble y prohibitiva cantidad de 44.000 Francos, Ben Mbarek es fichado por el Olympique de Marsella. El 28 de junio de 1938, Larbi embarca en Casablanca con rumbo a Marsella en busca de un nuevo destino.

“Si yo soy el rey del fútbol, Ben Mbarek es su Dios”. Pelé

Al llegar a la ciudad gala juega un amistoso con su nuevo club contra el Southend. Ben Mbarek marcaría 8 goles a los ingleses, Marsella explota de júbilo, ya estaba allí su gran salvador, su genio y su estrella.
La gloria lo estaba esperando. Francia estaba de fiesta con sus primeros dos goles en el primer encuentro oficial jugado con el O.M. contra el Racing de Paris
El 4 de diciembre de 1938 juega en Nápoles su primer partido internacional con la selección nacional de Francia ante Italia. El público italiano recrimina con insultos racistas a Ben Mbarek por jugar con la selección francesa sin ser francés, y éste, sin inmutarse, se pone a cantar “La Marsellesa” el himno nacional francés antes de empezar el encuentro, provocando más ira si cabía, en las gradas napolitanas. Empezando, de esta manera,  la carrera de 15 años y 10 meses jugando con la camisola internacional de Francia nunca vivida por otro internacional francés, hasta entonces.
En 1939 y por no poseer nacionalidad francesa, vuelve Ben Mbarek al Union Sportif Marocaine por haberse paralizado la competición liguera a causa de la II Guerra Mundial. Consigue ganar nada menos que 5 campeonatos del Norte de África.
Al acabar la guerra, Ben Mbarek es fichado por el Stade francés por la cantidad de un millón de Francos. Su vuelta a Francia le asegura la titularidad en la Selección Nacional del país Galo hasta 1954, año en que jugó ante Alemania, el 16 de octubre, su último partido internacional con Francia y que era amistoso. Tenía 40 años cuando, tras abandonar el terreno, lesionado, a los 27 minutos de juego, decide retirarse del fútbol activo. Ben Mbarek jugó 17 partidos internacionales, y marcó 3 goles.
En 1947 vuelve a Casablanca aunque no por mucho tiempo. Su amigo de la infancia, el casablanques Helenio Herrera, de origen argentino, lo convence para volver al Stade de Paris de donde, en 1948, se traslada al Atlético de Madrid por la friolera cantidad de 17 millones de Francos, cifra nunca igualada al comprar los servicios de un jugador hasta entonces…
Un periodista francés publica en un artículo: “Vendan el Arco del Triunfo, vendan la Torre Eiffel, pero no vendan a Ben Mbarek….”. “La Perla Negra” pasaría cinco temporadas con los del Metropolitano y marcaría 56 golazos, entre ellos se contabilizan los marcados al Atlético de Tetuán.
La llegada al Metropolitano madrileño provoca sensaciones en la capital del Madroño. Pérez Paya, Juncosa, Carlsson y Escudero completarían con Larbi una delantera poco vista en un campo de fútbol con anterioridad. El Periódico Marca publicaba que “Larbi Ben Mbarek es un fenómeno, sin artificios y con clase prodigiosa, posee un pase de balón maravilloso, una inteligente y soberbia concepción del juego”.
Dos ligas, en 1950 y 1951 le otorgan el honor de ser el primer marroquí que conseguía ganar la liga española. Este honor lo compartió con su amigo de muchos años y compañero, Marcel Domingo, guardameta francés del Atlético que fue también el primer francés en conseguir la liga española.
Ganó con los rojiblancos la Supercopa de España en 1951, que llevaba el nombre de Eva Duarte.
Ben Mbarek consigue con el club colchonero 2 títulos de liga.



En 1953 vuelve Ben Mbarek al O.M., y llega a la final de la Copa de Francia del 24 de mayo de 1954 en el Estadio Yves-du-Manoir en Colombes, encontrándose con otro mítico del fútbol marroquí, jugador del Nice, Abderrahman Bel Mahjoub. El O.M. perdería ese partido por 1 a 2.
El 7 de octubre del 54 se juega en el Parque de los Príncipes parisino un interesante encuentro benéfico a favor de los damnificados del terremoto de  Orleansville en Argelia  que tuvo lugar en septiembre de 1954. El cartel del partido lo encabezaban la Selección Nacional Francesa y la Selección del Norte de África, dirigida por Larbi Ben Mbarek como capitán.
La temporada 1955-56 la pasó el mítico Larbi Ben Mbarek en el equipo argelino Union Sportive Sidi Belabbas, cuyo entrenador era Lacaze aunque, según se asegura en varias publicaciones de la época, Ben Mbarek tenía por misión añadida, enseñar a los jugadores las técnicas individuales en beneficio del equipo argelino.
Vivió en Europa- Francia y España básicamente- un historial plagado de logros y de enseñanzas poco comunes desde 1938 hasta 1954. Ya lo dijo el rey Pelé en el homenaje que le tributó la FIFA: “Si yo soy el rey del fútbol mundial, Ben Mbarek es su dios”. Helenio Herrera, Alfredo Di Stéfano, Paco Gento y otros astros de la historia futbolística mundial certificaron similares reconocimientos.
Personalmente, recuerdo haber conocido a “La Perla Nerla” como entrenador del Mogreb Atlético de Tetuán los pocos meses que pudo estar en Sania Ramel. No se me puden quitar de la mente los toques de balón que daba mientras entrenaba a los rojiblancos tetuaníes. Domaba el balón haciendo filigranas sin siquiera mirar donde podía estar el esférico. Era un genio recibiendo y pasando el balón… pero, como todos los entrenadores que pasaron por Tetuán, Larbi Ben Mbarek tuvo que salir por la puerta falsa, desmoralizado y ofendido por comportamientos nada éticos que tuvo que soportar por parte algunos de los ingratos y desagradecidos que abundan en nuestro fútbol tetuaní.
El 16 de septiembre de 1992 fallece en Casablanca el mítico Ben Mbarek, hundido en la soledad y en el olvido, abandonado por el destino y alejado de la gloria que lo envolvió durante décadas.
Hadj Larbi Ben Mbarek dejaba tras de sí toda una epopeya pese a haberse terminado y acabado con un trágico olvido de nuestra sociedad deportiva de su ilustre persona, demostraría, una vez más, que en ésta tierra, cuando se te desvanece la gloria, te metes en el eclipse y te transformas en un don nadie, pero ese monumento mundial llamado Ben Mbarek aún pervive en los anales de la historia del fútbol mundial.
Su nobleza humana y su fe religiosa fueron reflejo de sus valores. Fue en el buen sentido de la palabra, un hombre bueno.
Ocho días después de su muerte, su cuerpo fue hallado en estado de desintegración inicial. La prensa española se había extendido hablando de nuestro genio.
Recuerdo que cierta vez me encontré con un viejo compañero suyo, Marcel Domingo, portero internacional francés y entonces entrenador del Valencia C.F. Hablamos de la vida poco halagüeña que el destino le propinó al gran Ben Mbarek, y Marcel Domingo me decía que nunca hubiese imaginado que su compañero y amigo Larbi iba a llegar a esos límites…El dos veces ganador del Trofeo Ricardo Zamora (en 1949 con el Atlético de Madrid y en 1953 con el Español de Barcelona) me confesó que al llegar a Casablanca en 1970 como entrenador del Atlético de Madrid para jugar y ganar el Trofeo Mohamed V, lo primero que hizo fue preguntar por Ben Mbarek, amigo y compañero inolvidable de la juventud. Todo el mundo conocía a Ben Mbarek.
A título póstumo, la FIFA le concede el 8 de junio de 1998 la Medalla de Orden del Mérito.

Descanse en Paz nuestra “Perla Negra”.

                                                                                                                                Ahmed Mhomed Mgara.